Una tenue lluvia. En el lugar donde habían covenido, se reunen D. Carlos con Lluiset y sus amigos. Una pequeña espera refugiados debajo de un portal. Permanecen un rato para que despeje el cielo. Deciden dar una vuelta por la urbanización mientras pueden asegurar que el tiempo no amenaza tormenta. Buscan el camino que muy bien señalizado, con una raya blanca y otra amarilla en paralelo, va marcando el recorrido. Al parecer la zona debe estar protegida.